jueves, 14 de enero de 2016

SÍ, A MI TAMBIÉN ME TOCÓ LA GUERRA.

Sí, yo también fui niña durante le época de la guerra interna en Guatemala. Aún cuando en casa deseaban tenernos dentro de una burbuja o un escaparate para que no nos afectara y que viviendo en la capital del país las noticias que llegaban no eran tan cruentas como la realidad que se vivía en el interior, de algo nos enterábamos.

Recuerdo con total claridad los susurros entre los adultos comentando la desaparición de fulanito o zutanito; pero mi encuentro con la realidad, con el dolor y con la guerra fue la desaparición de tío Beto.

Aquel hombre que era mi ídolo,  mi ejemplo de persona buena, de rectitud y de amor, fue llevado por la fuerza por el ejército sin un qué ni para qué aparente a mi raciocinio de niña de 10 años.

Era un hombre sereno, con una risa contagiosa con un humor envidiable pero sobre todo con unas bases morales únicas. Lo recuerdo en mi vida desde que tengo memoria; creo que era un poco su consentida y me veo de su mano haciendo mil y una travesuras  sin que él en ningún momento me dijera que no lo hiciera.

Me encantaba pasar los fines de semana en su casa y claro que él viniese a mi casa con mis "primos/tíos" porque se volvían fines de semana eternos, por la algarabía y su permisividad.

Esto duró hasta que yo tendría, ¿qué? once o doce años cuando un balde de agua fría una mañana nos despertó, la noticia era un cotilleo entre adultos; algo que los niños no deberíamos escuchar y que nos llegaba como algo prohibido... Tío Beto ¿qué había pasado con él? ¡Alguien lo había secuestrado!, se lo habían llevado de su casa para "hacerle unas preguntas". Un carro del ejército había llegado temprano a su casa y cortésmente le habían "invitado" a acompañarlos. FRENTE A SU MUJER Y SUS HIJOS se lo llevaron. "No se preocupen" fueron las palabras del comandante de la misión, en un rato lo tendrán de vuelta.

Han pasado 35 años y lo recuerdo como que hubiese sido ayer. Nunca más apareció, nunca más supimos de él. Se pusieron las denuncias pertinentes en la Policía Nacional y nada. SILENCIO, SILENCIO TOTAL NOS HA ACOMPAÑADO HASTA EL DÍA DE HOY. No hubo cadáver dejado en la cuneta de una carretera, no hubo solicitud de rescate, nada de nada, hasta el día de hoy no hay una tumba en donde dejarle flores para su cumpleaños, para el día del padre o donde visitarlo ese día que necesitemos de su consejo.

Nunca más escuché la risa y los chistes del tío Beto, no se hablaba de él en casa; era como un fantasma que vivía entre nosotros pero al cual no nos atrevíamos a nombrar.

Su pecado, su error, su falta...el haber educado hijos, sobrinos con mentalidad progresista ese fue su error. Ser un hombre que amaba la justicia y que murió en manos de la injusticia.

Honor y homenaje a todos los TIOS BETOS de Guatemala.

domingo, 29 de marzo de 2015

VOCES DE LA MUJER GUATEMALTECA....

(23 de marzo 2015) Primer intento de comenzar este blog.




Nuevamente el silencio se apodera de mi boca (estoy afónica) y de mi mente... Tengo tanto que procesar después de este fin de semana.

A veces infravaloras una actividad porque te parece que será igual que las demás y cuando llegas y te das cuenta de la fuerza que una palabra, una imagen o una fotografía puede tener, te desmorona completamente tu realidad.

¿O será más bien que vivimos escudados en la rutina para ignorar las señales de los demás?

Los ojos de los desaparecidos
miran hacia adentro
no se pueden cerrar amarrados en el tiempo
flotan sus nombres al viento como bandera de nadie
dicen adiós esperando el retorno.
Rosa Chávez.

Desde el viernes estoy viviendo experiencias que nunca antes había experimentado, desde un viaje en carro (coche para mis amigos españoles) interminable y lleno de aventuras hasta una actividad cargada de emociones y encuentros de alto rango.

Conocí gracias a Christian Rodríguez, director de la Asociación ENTREAMIGOS LAGUN-ARTEAN; en Bilbao; a tres personas que me han tocado el corazón y mis fibras más internas.



Este blog es uno de los más difíciles que he escrito; me tengo que detener a pensar una y mil veces cómo plasmar en palabras todo lo que mi cabeza y mi corazón están sintiendo en este momento.  Tengo una maraña de ideas y de sentimientos allí todos revueltos y alborotados que no se por donde agarrarlos.

Me he detenido porque no puedo seguir escribiendo. Ya volveré...

viernes 27 de marzo 2015.

Retomo hoy, después de una semana de reflexiones, recuerdos y emociones encontradas.

Ha sido un feliz encuentro con personas maravillosas, James Rodríguez y Jean Marie Simon; dos fotógrafos sociales que han plasmado en su trabajo (verdaderas obras de arte social) la realidad guatemalteca.



Y a una persona especialmente bella, por dentro y por fuera; Ana Lucía Cuevas. Su historia es impactante como la de muchas mujeres y muchas familias guatemaltecas.

POEMAS PARA ESTOS DÍAS DE SANGRE
III
Y luego
no digáis que enmudecí
de pavor
que me oculté
tras el cómplice velo
miserable
del silencio.
No. No lo digáis.
Que mi grito
denuncia
la cruel metralla
la tibia sangre envilecida
los destrozados cuerpos
mancillados.
Mi grito
en la mirada
en la palabra
en el alma.

Mi grito de espanto
compañero del tuyo
hermano.
Margarita Carrera

La diferencia es que ella se ha atrevido a hacerla pública y dejar plasmada su vida en un documental. Ana Lucía quiero contarte que he necesitado tres sesiones para verlo completo. Duele, duele y duele mucho creo que he derramado contigo las lágrimas que necesitaba derramar ante el dolor de nuestra patria.

Pero que sepas que te admiro, que con haber compartido contigo poco tiempo te quiero y eres un ejemplo de lucha y de esfuerzo a seguir.

Desde aquí dar las gracias a las personas que compartieron conmigo en esa mesa especial.




ç








Domingo de Ramos,  29 de marzo 2015

El Domingo de Ramos en Guatemala y en mi corazón es un día muy especial.  Desde hace más de 30 años frente a la casa de mi familia política, se realiza una alfombra para el paso de la procesión de Jesús de San José.

Me encanta la Semana Santa, amo sus olores, sus comidas, toda esa tradición tan nuestra y que nos hace un país diferente (una cosa más que nos hace diferentes).  Tengo 5 años de vivir en España y pese a que la tradición de las procesiones es heredada de la "Madre Patria". Nunca jamás será nada parecido a nuestros cortejos fúnebres.

En fin que hoy me armé de valor y pude ver completo el documental de Ana Lucía Cuevas; que sepas Ana Lucía que me ha dolido tu dolor, que he vivido a tu lado cada paso, cada historia, cada palabra como que fuese mi propia historia.

Por favor tienen que verlo aquí el enlace:EL ECO DEL DOLOR DE MUCHA GENTE.


El 21 de marzo, y coincidiendo con el Dia Internacional de la Poesía;  Ana Lucía, James, Jean Marie, Christian y yo (y otro montón de gente que nos acompaño y nos apoyó en el evento) como Ana Gil mi fiel compañera y mi angel guardían;











Fred Coker, compañero de Ana Lucía, (aquí con Christian)











 los chicos de Radio Candela, 









Pinchando aquí podrán escuchar la entrevista completa en la radio IR A ENTREVISTA COMPLETA.
















Las compañeras de la Asociación Entreamigos Lagun-Artean, Marian mi amiga Vasca, la familia política de Christian con quienes hemos contado en las dos ocasiones y que son adorables; y todos aquellos que nos acompañaron en este magnífico evento.










Creo que aún muchas personas no dimensionan el tamaño del dolor que ha sufrido nuestro amado país, las consecuencias innenarrables y este miedo eterno que nos ha condenado al silencio. Pero al cual hemos decidido decir basta. He leído poesía de varias escritoras guatemaltecas.  Ellas también han querido alzar la voz y hacerse escuchar.

Sólo el empeño
¡el enconado empeño!
de conjurar el olvido,
nos mantiene
en este duro recuento
de pedazos perdidos
que vamos añadiendo
empecinados
en no dejar morir
de nuevo
a nuestros muertos.

(Luz Méndez de la Vega)

Les dejo unas cuantas fotos de este encuentro que más que ser la primera vez que nos veíamos parecía el reencuentro con viejas amistades.

GRACIAS UNA VEZ MÁS A TODOS Y CADA UNO, POR TODO ESE TIEMPO QUE SE HAN TOMADO EN HACER SABER A VIVA VOZ QUE EN NUESTRA TIERRA SÍ NOS QUISIERON ACALLAR, PERO NO PUDIERON.

Nombremos a todas
asesinadas, desaparecidas,
abandonadas, golpeadas,
discriminadas, expulsadas.
Nombremos a todas
trabajadoras, desempleadas,
enfermas, sanas,
locas, no hay cuerdas.
Nombremos a todas
vivas y muertas.
Deci mi nombre, el tuyo.
Nombremos a todas
y existiremos siempre.
Paula Heredia

Y aquí yo y dos de mis poemas:






DESAPARECIDO
No te fuiste,,,,te llevaron
Bajo juramento de regresarte sano y salvo
No te vimos más, no te encontramos.
Te hemos buscado de día y  de noche,
 De noche y  de día.
Día tras día, noche tras noche
No estás, no te fuiste,,,te llevaron
¿a dónde? Allí a donde no podemos encontrarte.
Donde reposan los vivos que alzaron la voz.






Te levantas temprano para tener tiempo de trabajar y estudiar.
Entre latas, cartones y plásticos; entre podredumbre y putrefacción.
De esa misma que abunda en las altas esferas...
Recoges lo que para otros de tu edad es repugnante,
 para vestirte, para vender, para alimentarte.
Niños “guajeros” hijos y nietos de guajeros, basureritos chapines.
Sucios, enfermos, malcriados, irreverentes. NUESTROS NIÑOS DEL BASURERO.
No te vemos… te volvemos invisible; después nos quejamos,,,,
la violencia, la delincuencia,,,,¿y qué hacemos? 
Te ignoramos, a ti, a tu madre, a tus hermanos, 
NO QUEREMOS VERTE, NO QUEREMOS VERLOS.
Y lo resolvemos pagando el diezmo el domingo en la iglesia. 
LIMPIEZA DE CONCIENCIA…..




LUCIA PINTO.










sábado, 8 de febrero de 2014

José Miguel su historia en Santa Lucía Cotzumalguapa...

Mi nombre es José Miguel Ramírez, nací en la ciudad de Santa Lucía Cotzumalguapa a principios del año 82. Para esta época la guerra interna en Guatemala había comenzado hacía muchos años, recuerdo muy bien cuando yo era un "patojito" de unos seis o siete años que se escuchaban fuera de mi casa los pasos sigilosos y escuchaba a mi abuelita decir "que Dios guarde a esos muchachos", yo no entendía y cuando preguntaba me respondía con un seco "no pasa nada".

Al año siguiente empecé a ir a la escuela y como vivíamos a dos pasos del cuartel militar No. 12 de Santa Lucía, siempre a las seis de la mañana se escuchaba el sonido de la molesta trompeta de un soldado para izar nuestro pabellón nacional, eran exactamente diez minutos de interminable sonido, lo mismo que a las seis de la tarde para bajar el pabellón.  Este sonido era de lunes a domingo, todos los días todo el año.

Para llegar a la escuela me tocaba pasar cada día frente al cuartel, donde veía a los batallones de soldados formados en grupos de más o menos 50, el capitán a cargo daba órdenes y cuando yo pasaba y él decía FIIIIRMES, me decía "soldado,,,,,no ha escuchado el "firmes" y me ponía como un "palito" firme y el saludo a la patria y entonces me decía "¿soldado a dónde va? y yo respondía " a la escuela" y él decía "bien soldado siga su camino" y yo de nuevo "si señor".

Lo recuerdo como si hubiese sido ayer, era un hombre canoso y su nombre EL CAPITÁN JUÁREZ, yo lo conocía ya que mi mamá era una de las cocineras del cuartel y me conocían desde pequeñito ya que como en mi casa no había tele yo me iba a ver "el chavo del ocho" a la tienda de doña Mery, allí un día por estar traveseando me clavé un clavo en la panza y fue precisamente el Capitán Juárez y un enfermero del cuartel quienes me auxiliaron y me cosieron.  No se me olvidan las palabras del capitán diciéndome "soldado vos serás capitán" mientras mi padre lloraba como una magdalena.

En 31 años de ir al cuartel tuve la suerte de no darme cuenta de las atrocidades que se cometían allí dentro, de la forma en la que se trataba a los chicos que eran agarrados los fines de semana en los bares del pueblo.  Los formaban a todos y les iban preguntando el nombre, la edad, si tenían hermanos o alguna enfermedad, entonces me di cuenta que entre los muchachos había uno que tenía un bracito más delgado y otro que dijo que lo habían operado y los apartaron a los dos, entonces me dije a mi no me agarran y así fue dije que estaba operado y listo me escapé.

La casa de mi abuelita Lorenza estaba construida a prueba de fenómenos naturales y también contra el hombre, allí no se inundaba, no le salían volando las láminas porque las habían clavado bien y tampoco le entraban las balas ya que la mitad de las paredes estaban hechas de piedra de pura piedra, porque a menudo habían ataques,,,pequeños pero los había.

Yo podía entrar en las instalaciones sin problema y miraba como a los pobres "patojos" que querían desertar los castigaban y entonces recordé aquella frase que decía mi abuelita....."Dios guarde a estos patojos" porque las palizas que les propinaban eran terribles y también los tiraban al pozo de aguas servidas o a la poza grande ya que al lado del cuartel pasaba el río Petalla, como había algunos que no sabían nadar como yo; los tiraban y después les tiraban un lazo cuando ya casi se estaban ahogando.  También les rellenaban la mochila de piedras y los ponían a dar vueltas corriendo en el hipódromo aunque estuviera lloviendo a cántaros o haciendo el peor calor del verano.

Otra cosa que recuerdo es poder entrar al comedor de la comandancia donde la comida era un lujo, abundante y buena; y donde habían pocas bocas para comer en cambio en el comedor de los soldados no era así; la comida era mala y escasa tanto así que los pobres tenían que llegar pronto para no quedarse sin comer porque además de pasar hambre si llegaban tarde también los castigaban.

Encima de todo no se bien si los soldados venían por su voluntad o eran forzados a venir; los comandantes decían que les pagaban muy bien pero yo no creo.  Los enviaban al campo porque decían que la guerrilla estaba muy activa.  Llegaron al cuartel unos carros grandototes verdes con unas ruedas que eran como el doble de mi altura, me dijo el capitán que eran tanquetas para atacar al enemigo, así como unos cañones enormes más grandes que los que tenían antes y también tres helicópteros como los que salen en la tele, todo lo habían recibido para defendernos de la guerrilla, eso decía el capitán.

Cuando cumplí 9 años perdí a mi abuelita una mujer intachable y de quien aprendí que siempre escuchara todos los consejos de las personas y decidiera cuál era el que me convenía, y que siempre lo pensara bien antes de actuar.  Esta es la ley con la que me he regido toda la vida.




lunes, 27 de mayo de 2013

NUESTRA PRIMERA HISTORIA...

El muchacho a quien nos referimos  trabaja en la construcción y vive en un suburbio de París  No habla español y nunca ha visitado América, pero desde niño ha sabido que fue adoptado en Guatemala, cuando tenía un año y medio.

Se lo contaron sus propios padres, una pareja de franceses que en 1984 lo adoptó a él y a
su hermana, una niña recién nacida. La mamá biológica, le contaron, trabajaba como prostituta y no
podía mantenerlos. Y esa versión le bastó hasta hace un par de años, cuando el joven quiso
indagar más sobre sus orígenes. Se propuso conocer a su mamá guatemalteca, ver si se
parecía a ella y preguntarle por qué lo había dado en adopción. Pero la verdad es que no le ha
ido bien en la búsqueda.

Con el acta de su adopción en mano, en donde aparecen los datos generales de su mamá,
Diego trató de localizarla en internet sin éxito. Luego, buscó a guatemaltecos por medio del
Skype (red de telefonía por internet) que hablaran francés. Y sí, encontró a varios, pero en
cuanto les pidió ayuda, dejaron de responder la llamada. Fue hasta hace dos meses que
contactó a Lucía, una guatemalteca que lo ha ayudado a descubrir algunas cosas, aunque no
muy agradables.

Lucía fue a buscar a la madre natural  a una dirección en la zona 1 que resultó ser
falsa. La mujer, que ahora tendría 47 años, tampoco vive en la casa que reportó en la
municipalidad. Y la abogada que hizo el trámite está muerta.

Los padres nunca vinieron a Guatemala. Ellos realizaron la adopción a través de una
asociación belga que ya no existe y nombraron a una apoderada aquí, tal y como lo sugirió la
notaria. Los niños les llegaron en un avión, luego de que pagaron US$3 mil por cada uno. La
pareja de franceses confió en la legalidad del proceso porque sus hijos provenían de un
orfanato público, a cargo de Ofelia de Gamas, la cuñada del entonces jefe de estado, Óscar
Mejía Víctores.
“Es posible que seas un niño de la guerra, arrebatado de tu madre, que quizás esté muerta o
desaparecida, “¿estás dispuesto a lidiar con esto?”, le hizo ver Lucía por el Skype. Y  le
aseguró estar listo para saber la verdad, sea cual sea. Aunque su hermana le insiste en que
son franceses y punto, el muchacho se hizo miembro de la asociación francesa “Voces de losAdoptados”, en donde hay diez guatemaltecos que también buscan sus orígenes, y aceptó que
su caso ingrese a la lista de la Liga de Higiene Mental de niños desaparecidos durante el
conflicto armado interno.
Puede ser una búsqueda larga y poco fructífera, le advirtieron. Pero él está dispuesto.

Guatemala, Kazajastán, Vietnam y Etiopía son los que encabezan el pelotón de países en
donde las adopciones van en aumento y que más niños entregan a hogares extranjeros.
Pero las adopciones aquí son relativamente recientes. Se realizan desde 1965, cuando entró
en vigencia el Código Civil. Y fue a partir de 1978 cuando se emitió la Ley de Tramitación
Notarial Voluntaria, que los abogados pudieron llevar a cabo estas gestiones, entre otros
procedimientos que antes solo podía realizar un juez. La normativa incentivó las adopciones
internacionales.
Los registros de la Procuraduría General de la Nación (PGN) dan cuenta que desde 1997 a
febrero de 2007, se han dado en adopción 26 mil 954 niños. De ellos, solo 657 se quedaron en
Guatemala y el resto está disperso en 39 países; el 84 por ciento, en Estados Unidos.
El porcentaje de personas adoptadas que comienzan una búsqueda de sus parientes
biológicos pareciera ir en aumento. La organización estadounidense Child Welfare Information
Gateway señala que, en Estados Unidos, el 50 por ciento de los adoptados indagan sobre sus
orígenes en algún momento de su vida.
Tanto los hijos adoptados como sus padres adoptivos se están interesando más por saber en
dónde vive la familia biológica (principalmente la madre, que en la mayoría de casos hace el
trámite sola), cómo es, si tiene otros hijos y si están bien. Quieren saber si hay parecidos
físicos y si padecen enfermedades importantes. Sienten una intensa necesidad de saber por
qué los entregaron y bajo qué condiciones.
Pero, una vez tomada esta decisión y sabiendo que sus raíces están en Guatemala, ¿cómo
hacen para averiguar sus orígenes? El punto de partida es el acta de su adopción en donde
figura el nombre de la mujer que los dio a luz y su estudio socioeconómico. Estos documentos
siempre quedan en manos de las familias adoptivas y, en la mayoría de casos, los abogados
guardan una copia.

“Los padres adoptivos de les han dado todo el amor que ellos necesitan.
Además, nunca les ocultaron sus orígenes, aunque les dijeron que eran hermanos de sangre y
que su madre era una prostituta que no podía tenerlos con ella, y que por eso los había dado
en adopción”, explicó Lucía Pinto, amiga de la pareja de hermanos adoptados en Francia y
quien facilitó la comunicación con ellos.

“ recuerda que cuando era pequeño, tenía mucho miedo a los soldados. Después de leer
sobre la historia de Guatemala, creyó que, posiblemente, era uno de los niños arrebatados de
su familia por el Ejército”, afirma Pinto.
El joven declara tener una vida plena en Francia. “Soy jefe de una constructora”, manifestó
. Añadió: “Aunque mis orígenes sean guatemaltecos, tengo una vida hecha en Francia”.
Aseguró que no tiene recuerdos de Guatemala. “Por eso es que decidí buscar a mi familia,
para saber exactamente qué fue lo que sucedió”, expresó.

sábado, 19 de febrero de 2011

¿Y CÓMO LLEGUÉ A ESTO?

Hace cuatro años y por situaciones del destino, a quien ahora llamo mi adoptado favorito; se puso en contacto conmigo, tengo 46 años y nunca había escuchado hablar del tema, por lo cual para mi fue  un shock inmenso el irme enterando poco a poco de las atrocidades que se cometieron en mi país durante la guerra civil.

Niños arrebatados de sus familias y vendidos como mascotas a familias extranjeras... ¿fue una tabla de salvación para éllos? porque de no haber sido dados en adopción seguramente hubiésen encontrado la muerte a manos del ejercito o ¿muerto de desnutrición o enfermedades perdidos en la selva? quien sabe, lo cierto es que ahora que estos "niños de la guerra"  son adultos, necesitan encontrar su identidad.

He conocido una decena de casos y cada uno es mas aterrador que el anterior, poco a poco y armándome de valor publicaré en este blog cada uno de los casos.

Para que no olvidemos nuestro pasado y evitemos de esta manera el repetirlo.